Aunque los historiadores también tenemos un deje rarito, nada supera a un ingeniero informático en humor extravagante e incomprensible para neófitos. ¿Alguien puede adivinar en qué trabajará el habitante del inmueble de la foto?
Para los que no lo hayan visto bien, atención al detalle.
Visto cerca de la Puerta San Vitale de Bolonia.
Post dedicado:
A Zalaya, miembro del selecto (por escaso) club de comentaristas habituales, y miembro también del ya más amplio club de segundas carreras. Por haberse sabido retirar a tiempo: podías haber acabado así.

17 Junio 2009 at 23:19
Miembro del Selectíííísimo Club de Terceras Carreras.
¿Te puedes creer que estas cosas me emocionan?
Ains….
18 Junio 2009 at 0:28
Oigh, que bonito… se le está escapando una lagrimita…
Cierto, no me acordaba que vas por las terceras. En el fondo eres un hombre del Renacimiento, puedes hacer de todo y por eso no aciertas con la carrera definitiva…
19 Junio 2009 at 12:23
Estimado Erasmos
Tienes un selecto club de comentaristas habituales porque no aplicastes adecuadamente el plan de choque al principio de curso.
Cabrón, que me entero ahora que tienes Blog. Ya te vale.
Besos bochornosos desde el desierto monegrino.
19 Junio 2009 at 14:43
Me parecía exagerado pasar por clases, hacer una encuesta, y luego ir llamando a todo el mundo. Pero si llego a saber que te iba a molestar, lo habría hecho.
Recibo tus besos bochornosos en el valle padano, no menos bochornoso.