Algunos erasmus disciplinados, buenos planificadores, o bien, obligados por las circunstancias, ya han acabado todos los exámenes y están empezando a volverse a sus casitas por toda Europa.  No es mi caso, claro.  Aquí me quedo hasta principios de julio, y el calor aumenta día a día.

Da un poco (bastante) penita, pero hay que hacerse a ello.  Hoy en día, gracias a Facebook y demás redes sociales, mantenerse en contacto y saber que tal le va la vida a la gente que vas conociendo por el mundo es relativamente sencillo.

Un amigo y compañero de la residencia se ha ido hace unos pocos días.  Llamémoslo Nicéforo, que no es a lo mejor bello pero sí adecuado y como nombre arrastra una sarta de personajes ilustres.  Nicéforo nos donó su ajuar doméstico, que difícilmente podía llevarse de vuelta a casa, y me reservó un par de regalos que me han hecho especial ilusión:

P1020332

Un miniventilador de escritorio (¡más mono…!) y un libro llamado Viaggio in Italia, de Guido Piovene.  Es un relato de un viaje por toda Italia que hace el autor, un periodista milanés, durante varios años.  De momento, falto de tiempo, sólo he leído algunos capítulos dedicados a un par de ciudades que me interesaban, pero todo se andará.

En fin, ¡gracias!  Y suerte con la vuelta al trabajo en España.