Subastas: o como conseguir una bici legal a precio razonable
Publicado: 3 junio, 2009 Archivado en: Cronicas boloñesas, Cuaderno | Tags: bici, bologna, comune, consejillos, Cronicas boloñesas, disfraz, el notas, estación de tren, ferrovie dello stato, ilegal, legal, mercado, punkabbestia, robo, subasta, tren, trenitalia, trucos, zamboni 1 comentario »
Todo el año quejándome de las bicis, y al final conseguí una. Hace un tiempo prometí que contaría como conseguí lograr tamaño empeño, tan largamente esperado y tantas veces defraudado, si se me permite la exageración barroca. Y todavía no lo he hecho, por lo que se ve. En realidad, voy prometiendo contar cosas que luego se quedan en el tintero y no vuelvo a decir palabra de ellas.
Si estás intereresado en tener una bici en Bolonia, y no tienes muchos escrúpulos, solo tienes que pasear incansablemente por Zamboni. Con un poco de suerte, verás algún colgado de la vida, uno de los aquí comunmente llamamos punkabbestias, que paseando una bicicleta te susurrará discretamente “¿bici?”. Y luego ya sólo es negociar el precio, entre 10 y 20 €. Cuanto más desinteresado parezcas, sin que la cuerda se rompa, mejor. Pero estabamos hablando de comprar bicis legales y no “presuntamente” robadas. Porque en el fondo, comprar una bici a estos caballeros es alimentar un mercado delictivo e ilegal, además de ser incívico, malvado, corrupto. Y Dios mata un gatito cada vez que alguien compra una bici robada, como se suele decir.
Y ahora en serio, si por el mismo precio puedes tener una bici más o menos entera y funcional, y sabes que no se la han birlado a otro, ¿no te merece la pena? Además, podrás disfrutar de un espectáculo divertido, sano, creativo y enriquecedor. Me refiero a las subastas de bici que organiza el Comune boloñés. El mecanismo es un pelín complejo: enfrente de la Estación Central de Bolonia, es decir, la estación de trenes, se acumulan, quien sabe por qué, centenares de bicis. Nunca he entendido el mecanismo, no sé si es que entre tantas bicis los dueños las pierden, o la gente, en un raro sentido de responsabilidad, deja sus bicis rotas en la plaza que hay delante de la estación. Ferrovie dello Stato, la Renfe italiana, hace una limpieza regular en este aparcamiento-vertedero de bicis, y las lleva a reparar y recomponer a los diferentes talleres de bicis que hay en Bolonia. El ayuntamiento colabora financieramente y organiza, junto con FS y una asociación llamada Scatenati (formada por estudiantes extrañamente cívicos que se dedican a combatir el crimen organizado del tráfico de bicis) las Astas de bicicletas. Cada aproximadamente dos meses, es decir, varias veces a lo largo del curso, se subastan estas bicis, ya más o menos funcionales, en Vía Zamboni, enfrente del restaurante universitario o Mensa. El sistema es también algo complicado: no es una subasta en sentido estricto, sino que los muchachos de Scatenati van mostrando al público una bici por turno y Rita, un personaje ya célebre en la mitología boloñesa, la responsable de Ferrovie dello Stato para este tema pone un precio a las bicis que gira en torno a los 10-15€. Si estás interesados no tienes más que levantar la mano y decir que quieres la bici. El problema, o inconveniente, se centra en que otras cien personas también estarán interesadas a la vez que tú y no hay bicis para todos, lamentablemente. Rita, juez inapelable en este caso, elige a dedo quién será el afortunado que se lleve la bici. Veamos el siguiente vídeo, sacado de un informativo italiano, para hacernos una idea aproximada… ¡dentro vídeo!
El truco del asunto, obviamente, está en captar la atención de nuestra querida y nunca bien ponderada Rita. Ahí van los siguiente brico-consejos:
- Llega pronto, obviamente. Media horita suele bastar. Si todavía no hay nadie, siéntate tranquilamente en cualquier lado y espera, pero cuando se empieza acumular la gente busca un sitio céntrico y en primera fila. No te sueltes de la valla. El campo de la subasta forma un semicírculo, pero Rita solo ve a los que están en el centro, y solo suele dar bicis a los que están en primera fila.
- Si has llegado tarde, busca el modo de colarte en la primera fila. Ponte detrás del grupo más extravagante y ruidoso: a ellos probablemente les den una bici pronto y podrás ocupar su puesto.
- Disfraces: el arma definitiva. Si llevas un disfraz divertido es muy probable que Rita se ría tanto de tí que te de una bici. Una amiga consiguió una bici en cinco minutos disfrazada de bailaora flamenca. Otro clásico es los imitadores de El Notas. Sombreros ridículos, paraguas horteras, también valen. Improvisa. ¿Quieres una bici o no?
- Otra opción son los carteles divertidos. Esta me funcionó a mí, apelando a la pena y a la miseria de mi condición (ver abajo). Otro cartel, un tanto gore pero que enseguida consiguió una bici fue el de “Por una bici, me cargo a Berlusconi. Si los frenos funcionan, me ocupo también de Maroni“. Maroni es el ministro de Interior italiano, además de ser el segundo al mando de la divertida panda de la Liga Norte. Supongo que no debía de ser muy apreciado por la estudiante en cuestión.
- Puedes apelar al amor propio de Rita. Si gritas “Rita ti amo!”, o le ofreces una rosa si te elige, tus posibilidades aumentan. En serio.
- Haz ruido. Son comunes las bocinas y demás aparatos horribles que hacen ruido. Salta y grita para hacer ver que estás interesado en la bici.
Con estos pequeños consejos, es probable que tengas éxito en la subasta. Y si ya tienes bici, no dejes de pasarte por la plaza frente a la Mensa, en Vía Zamboni, a ver el espectáculo de la Asta en todo su esplendor.
Para enterarte de cuando es la próxima subasta, visita la página de Scatenati, o bien puedes encontrar los anuncios fácilmente en los periódicos gratuitos, además de en los tablones de “Il Comune informa” que suele haber en todos los kioscos de prensa.



[...] e suggerisce i migliori trucchi per vincere una bicicletta. La versione originale è disponibile cliccando qui. Ecco invece la traduzione in italiano: “Se volete una bici a Bologna, e non avete scrupoli, [...]